Basozelai Urban Festa: Adrenalina y Comunidad
Por la tarde, junto a un tren abandonado, tienes un spray en la mano y el corazón latiendo a mil por hora. El miedo a que aparezca una patrulla de policía se combina con la adrenalina, los nervios y el deseo de autoexpresión en el mundo del grafiti. Sin embargo, el evento Urban Festa del Centro Cívico Basozelai de Basauri ha estado abierto para celebrarse.
Desde 2012, esta iniciativa demuestra la gran fuerza del arte urbano y su capacidad para crear vínculos entre generaciones. En la fiesta de este año, se han reunido grafiteros experimentados y principiantes para aprender sobre arte y construir comunidad.
Iñaki, un joven de 15 años, ha venido de Ermua a Basauri, diciendo que tiene un gran deseo de aprender de los expertos. “Me gusta la adrenalina; es increíble tener miedo a que la policía me atrape”, declaró. Por otro lado, Aritz, un grafitero de 30 años, afirma que pintar es una especie de terapia. “El grafiti me libera y es relajante”, añadió.
Escuela del Arte
Un artista que firma como Heros ha llegado desde Zaragoza, intentando no perder su esencia. “El grafiti abre la mente”, afirmó.
La mencionada fiesta familiar ayuda a crear comunidad, y los habitantes de Basauri pueden dar color a las paredes. “El grafiti le da vitalidad a la ciudad”, declaró Andrea Luengo.
La Ausencia del Grafiti
No obstante, los grafiteros experimentados han señalado: “Si el grafiti se legalizara, perdería su esencia”. Uno de los principales objetivos del día ha sido aumentar el conocimiento sobre el arte urbano y reunir a los artistas cara a cara.
